jueves, 1 de marzo de 2012

Pero hay una parte de tí que nunca conocí, todas las cosas que dijiste nunca fueron verdad, y los juegos a los que jugaste siempre los ganaste.

Estoy inquieta. Desconfiada, insegura. No logro recuperar el aliento, no tengo inspiración. Siento cierto dolor en mi pecho y no logro explicarme cuales son las razones del por qué pasan todos estos acontecimientos. Tengo unas ganas de ser como antes. Cuando no tenía recuerdos, ni sentía. Hay momentos en que quiero volver a dañarme para no expresarme a gritos. Quiero drogarme, reventarme escuchando grunge. Se supone que crecí, maduré. Pero hay mucha presión en mi cabeza, no logro mantenerme de pie un segundo más, las cosas son inesperadas, no hay cariño, quiero salir de aquí.Ya siento que te hago un daño al pasar por esto. ¿Qué se supone que debo hacer? Eres mi refugio y no quiero más que eso. Te necesito a cada instante a pesar de saber que eso no es posible. Tu no quieres, no me necesitas como yo a ti. Quisiera tener unos brazos rodeándome, a cada momento, acariciándome el cabello, diciéndome que todo estará mejor. Eso no lo obtengo encerrada en mi pieza o saliendo con amigas. No lo soporto, no quiero a más personas en esos momentos que quiero para mi. Te quiero conmigo, solo tú escuchándome, simplemente tener a alguien que me escuche, me apoye. No soy lo suficientemente clara para expresarme en casa, no soporto el hecho que nadie cambie y todo siga igual; nadie respetándose, todos pasándose a llevar. Y lo único que pueden imponer como padres es respeto, pero de ese respeto crudo, cuando tienes miedo de las consecuencias, no ese respeto con cariño y amor donde dan ganas de hacer las cosas y de expresar tus emociones. Me siento reprimida. En mi cabeza todo el día rondan oraciones y oraciones que quisiera gritarles en la cara. Tengo 2O años y no puedo vivir como tal. No soporto más el hecho de seguir viviendo en esta casa. Quisiera partir, rehacer mi vida, pero no es posible aún. Siento tanto dolor, dolor que cubren con sonrisas falsas o poco dinero, cosas materiales. Increíble vivir con un rostro que vive diciendo que te dan todo, que tienes techo, comida, neetbook, ropa. ¿Y el amor donde queda, el respeto, la empatía? Soy ser humano y no aceptan mis errores, pero yo debo aceptar los suyos como padres sin explicación alguna. Estamos en un mundo moderno, donde el mandamiento honrarás a tu padre y a tu madre vale si ellos te respetan a ti también. Y donde no vale preparar el almuerzo para tener derecho a decir que das amor. Amor es expresar, perdonar. Les guardo mucho rencor.

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